Serie: Una Carta a la Iglesia – TEMA: «MADUREZ ESPIRITUAL»

Comunidad Cristiana Soyapango. 12 de noviembre de 2017
Serie: Una Carta a la Iglesia
MADUREZ ESPIRITUAL

Comunidad Cristiana Soyapango. 12 de noviembre de 2017

Serie: Una Carta a la Iglesia

MADUREZ ESPIRITUAL

1 Corintios 2:6-16 “6 Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.  7 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, 8 la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. 9 Antes bien, como está escrito:  Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. 10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.  12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.”

¿Qué es la madurez espiritual? Es aquel crecimiento integral de una persona que comienza desde su conversión y continua indefinidamente hasta que se encuentre con el Señor Jesús. Este crecimiento se refleja en la adquisición de responsabilidad y compromiso del cristiano(a) hacia Dios, su Palabra, su obra, su prójimo y consigo mismo.

  • Una persona madura espiritualmente es aquella que es guiada por el Espíritu de Dios.

Cualidades de una persona madura:

  1. HABLA CON SABIDURÍA DE DIOS.

1 Corintios 2:6-7 “6 Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.  7 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria,”

Job 2:8-10 “8 Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.  9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. 10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.”

  1. TIENE SED POR CONOCER MÁS VERDADES ESPIRITUALES DE DIOS.

1 Corintios 2:9-119 Antes bien, como está escrito:  Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. 10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.”

 

  1. ENTIENDE QUE EL ESPÍRITU DE DIOS QUE ESTÁ EN ÉL O ELLA NO PUEDE MEZCLARSE CON EL eSPÍRITU DEL MUNDO.

1 Corintios 2:12-14 “12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.”