Serie: «Una Carta a la Iglesia» Tema: «CUIDEMOS NUESTRO TESTIMONIO»

Comunidad Cristiana Soyapango. 28 de enero de 2018
Serie: Una Carta a la Iglesia
CUIDEMOS NUESTRO TESTIMONIO

Comunidad Cristiana Soyapango. 28 de enero de 2018

Serie: Una Carta a la Iglesia

CUIDEMOS NUESTRO TESTIMONIO

1 Corintios 6:1-12 “¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos?  2 ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?  3 ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?  4 Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia? 5 Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos, 6 sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos? 7 Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? 8 Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos. 9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.”

Somos de mal testimonio cuando:

  • Somos injustos. ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?
  • Cuando vivimos una vida inmoral sexualmente. No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones
  • Cuando no manejamos bien nuestras finanzas. 10 ni los ladrones, ni los avaros,
  • Cuando nos dominan las adicciones. ni los borrachos,
  • Cuando somos mal hablados. ni los maldicientes,
  • Cuando mentimos, cuando quedamos mal. ni los estafadores

¿Cómo cuidar nuestro testimonio delante del mundo?

Recordatorio: Usted y yo somos sal y luz para este mundo.

Mateo 5:13-16 “13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

  1. BUSQUE A PERSONAS MADURAS Y SABIAS ESPIRITUALMENTE PARA QUE JUZGUEN SU SITUACIÓN.

1 Corintios 6:4-64 Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia? 5 Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos, 6 sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos?

  • Necesitamos tener humildad para obedecer

 

  1. SOPORTAR EL AGRAVIO HUMILDEMENTE.

1 Corintios 6:7 “7 Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados?”

  • Debemos aprender a soportar y perdonar
  • Ponga límites saludables.

¿Por qué debo soportar? Porque eso hizo Jesús por nosotros.

Hebreos 12:1-3 “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. 3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.”

Jim y Elizabeth Eliot